ESTILO ÁRABE / MARROQUÍ

Paradisíacos oasis, danza, bazares, especias, chilabas de colores, lujo, brillo...

¡Pues sí! Es tendencia recuperar la decoración típica de las casas de Arabia o de Marruecos. No es necesario que sigas todos los pasos a rajatabla, con algunos consejos y a través de pequeños detalles puede ser suficiente, aunque aquí te cuento un poco de todo para que consigas darle a tu espacio el toque de inspiración árabe que buscas.
El estilo árabe o marroquí da como resultado un ambiente muy recargado, vivo, rico con mucho color, luz y brillo.
Toma influencia de las costumbres y culturas de Oriente Medio, usando toques exóticos y misteriosos, rico en materiales, texturas y colores.

Colores:
Son fuertes, vibrantes y vivos, preferiblemente si son tonos cálidos, colores típicos del desierto como arena, amarillo, rojo o naranja  que se utilizan sobre sofás, sillas, cojines, alfombras y paredes.
Algunos detalles en verde o azul se utilizan por su proximidad al mar y el contacto con la naturaleza, dando al espacio un toque de viveza y lujo.
El dorado y plateado no pueden faltar de ninguna de las maneras, ya que proporcionan luz y brillo, empleado en los elementos decorativos.
¡Importante! Intenta no utilizar más de tres colores en el ambiente.

Materiales:
- Las estructuras de las camas suelen ser de hierro forjado con varias figuras geométricas. También se utiliza en accesorios como farolillos o espejos.
- La madera, normalmente tallada, se utiliza en los muebles, normalmente en cabeceros, puertas de armarios, mesas octogonales para el té o biombos.
- El suelo va de baldosas, preferiblemente en tonos terracota, donde luego las alfombras toman tanto protagonismo.
- El barro se utiliza en accesorios de menaje y vasijas.

Textil:
- Tapices, kilomos o alfombras, fabricados en seda, lana, satiné, terciopelo o cachemira.
- Cojines estampados, coloristas y llenos de patrones, dibujos o motivos, potenciándose el lujo del bordado y las lentejuelas.
- La mantas Handira con espejitos y lentejuelas no pueden faltar, están elaboradas con algodón y lino en colores neutros y detalles metalizados.
¡Dato curioso! Es una manta de tradición marroquí donde las mujeres de la familia de la novia la tejían para dársela como obsequio el día de la boda.

Mobiliario:
Son finos y elegantes, incluso emplean piezas de arte exclusivas. Lo curvado y suntuoso pasa a ser un primer plano en este estilo.
- Sofás con asientos bajos y sin brazos. Suelen ser alargados y finos, pero siguiendo el confort, lujo y elegancia. En algunos diseños sus patas son doradas, con un tapizado aterciopelado y cubierto por cojines en tonos brillantes.
- Pufs marroquíes. ¡Lo más característico! Los auténticos están hechos de piel de camello. Son de forma circular y grabados con dibujos étnicos.
- Mesa de té con formas poligonales. La podemos encontrar en madera o en plata labrada, suelen ser muy bajitas, normalmente representar la iconografía bereber.

Complementos: 
- La cenefa cobra protagonismo. Es muy habitual encontrarla sobre los azulejos de las paredes, en los duelos cortinas o jarrones.
- Farolillos de forja. Ideales para  dar un toque árabe a la decoración, colocados en suelos, escaleras o cualquier rincón.
- Lámparas repujadas. Son lámparas en cobre y chapa con agujeritos por los que se filtra la luz y crea mosaicos de luces y sombras.
- Los inciensos y las velas no pueden faltar para iluminar y dar aroma a los espacios.
. Otros imprescindibles son los juegos de té en plata, grandes candelabros, biombos, vasijas de cerámica, baúles, espejos y bancos.

¡Inspírate y dale a tu estancia favorita ese toque oriental!    



























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